El cambio climático y sus consecuencias en el mundo asegurador: Los seguros paramétricos

Por Manuel García, Director Técnico de Assiteca España

En la actualidad, vivimos una sucesión de hechos catastróficos de carácter climático que se dan con una elevada frecuencia, casi sin solución de continuidad en el tiempo, afectando directamente a los seguros con elevadas cuantías en concepto de indemnizaciones.

Por ello, es necesario dar pasos estratégicos, empezando por las empresas, para que el sector asegurador se adapte a este cambio en materia de Gestión y Gerencia de Riesgos Climáticos con la integración de herramientas de análisis y modelos de impacto, adaptados a los nuevos tiempos. En este sentido, debemos diferenciar lo que son las grandes pérdidas de lo que suponen las pérdidas climáticas.

Y es que, hoy, el riesgo climático debe ser integrado dentro de la idiosincrasia de las empresas y, por lo tanto, debe ser tratado y supervisado de forma independiente del resto de riesgos, con objetivos y criterios claros y específicos. Todo ello con una hoja de ruta estructurada y con plazos definidos para la mejor gestión y administración de los mismos.

Para ello, podemos hacer uso de los llamados seguros paramétricos, que ofrecen cobertura ante estos riesgos catastróficos. El coste de los seguros paramétricos se basa en variable tales como la velocidad e intensidad de los vientos huracanados, la magnitud de un posible terremoto o el volumen de las precipitaciones, así como en el monto total expuesto y susceptible de la pérdida que puede ocasionarse por el evento.

A diferencia de los seguros tradicionales, que requieren de una valoración in situ de las pérdidas individuales, los seguros paramétricos evalúan las pérdidas a través de una metodología predeterminada de variables exógenas, tanto para el asegurado como para la aseguradora. Así, ayudan a limitar el impacto financiero de eventos devastadores como ciclones tropicales, terremotos y lluvias extremas que afectan a los países. Además, ofrecen desembolsos inmediatos cuando ocurre un siniestro y se activa una póliza. La cobertura de seguro paramétrico puede ser proporcionada a través de un contrato de seguro o reaseguro, así como mediante la emisión de un bono de catástrofe.

En conclusión, debemos adaptarnos frente al hecho de que los riesgos climáticos existen y se suceden constantemente y parece ser que su evolución será “in crescendo” con el pasar de los días.

 

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