riesgo cibernetico

Pérdida de beneficios y Riesgos cibernéticos, cada vez más interrelacionados

Pérdida de beneficios, se mantiene como principal amenaza para las empresas

La pérdida de beneficios es, por séptimo año consecutivo, la mayor preocupación para las empresas en todo el mundo, y el principal riesgo en países como España, Estados Unidos, Alemania, Italia, Canadá, Holanda, Portugal, Rusia y China, según datos del Barómetro de Riesgos de Allianz en 2019.

Si clasificamos las empresas por sector de actividad, la Pérdida de Beneficios es el principal riesgo para las empresas de la industria química, bienes de consumo, alimentación y bebidas, industria pesada, hospitalidad, ocio y turismo, industria manufacturera (incluida la automoción), minería, petróleo y gas, energía, energías renovables, y comercio detallista y al por mayor.

Sigue cobrando importancia año tras año porque, además de ser un riesgo intrínseco, la pérdida de beneficios puede ser consecuencia de un siniestro producido por otros grandes riesgos.

La paralización de la actividad de la empresa puede ser consecuencia de la materialización de un riesgo “clásico o tradicional”, como un incendio en una fábrica, una catástrofe natural, o la interrupción en la cadena de suministro, entre muchos otros, o bien derivarse de riesgos emergentes, cada vez más diversos y complejos. Estos últimos, entre los que destacamos el riesgo cibernético, van cobrando cada vez más fuerza y son cada día más significativos para los resultados de la empresa.

Los incidentes cibernéticos, causa más temida de Pérdida de beneficios

En el informe de AGCS, los incidentes cibernéticos se clasifican como la causa de Pérdida de Beneficios más temida por las empresas, liderando el ranking con el 50%. De hecho, la pérdida de beneficios y los riesgos cibernéticos están cada vez más interconectados, ya que una caída del sistema, una interrupción de los sistemas informáticos o un ataque de ransomware pueden provocar la interrupción de la actividad suponiendo pérdidas de negocio muy significativas para la empresa.

Hoy en día, este riesgo se ha agravado al encontrarnos ante una economía globalizada, en la que la tecnología juega un papel primordial, con empresas interrelacionadas cuyos activos principales son datos, plataformas de servicios o grupos de clientes y proveedores. Apoyamos el éxito de nuestro negocio en la tecnología, sin la que difícilmente podríamos competir. Pero esta gran dependencia tecnológica, hace que cualquier incidente cibernético pueda derivar en una interrupción de la actividad que conlleve una enorme pérdida de beneficios difícilmente cuantificable.

Prueba de ello fueron las pérdidas de beneficios que sufrieron empresas navieras, logísticas y productivas tras los ataques de malware WannaCry y NotPetya en 2017, o el creciente aumento en las pérdidas de beneficios provocadas por incidentes cibernéticos, tal y como indican las aseguradoras, que han satisfecho indemnizaciones superiores a los 100 M$. Es de destacar que la mayor parte de los incidentes cibernéticos son consecuencia de fallos tecnológicos o errores humanos. Según indica AGCS en su informe, en el último año se ha registrado un crecimiento del 138% en fallos tecnológicos, pero solo el 18% de los incidentes registrados correspondían a ciberataques.

Las empresas, conscientes del peligro que corren, están tomando medidas en respuesta a estas amenazas cibernéticas. En este sentido, el seguro de riesgos cibernéticos se convierte en una herramienta fundamental para minimizar los efectos de un ciber incidente.

No se pueden hacer más comentarios en esta entrada.