REsponsabilidad medioambiental

Ninguna actividad industrial escapa a la aplicación de la Ley de Responsabilidad Medioambiental

El 31 de octubre de 2019, finaliza el plazo de presentación de garantías financieras obligatorias para las actividades clasificadas con nivel de prioridad 2 del anexo III.

Independientemente de la actividad que desarrolle, toda empresa o actividad industrial debe cumplir con la Ley de Responsabilidad Medioambiental. Por lo tanto, aunque para algunas empresas no sea obligatorio disponer de un seguro de responsabilidad medioambiental, nadie está exento de responsabilidad si causa daño medioambiental.

Los operadores que ocasionen daños al Medio Ambiente o amenacen con ocasionarlo deben adoptar las medidas necesarias para prevenirlo, y cuando el daño se haya producido, deben devolver los recursos naturales dañados al estado en el que se encontraban antes de producirse el daño, sufragando sus costes, cualquiera que sea su cuantía.

Frente a una responsabilidad medioambiental, el dilema real al que se enfrentan las empresas no es únicamente cumplir con la ley medioambiental, sino tener la absoluta certeza de ser capaz de hacer frente a sus responsabilidades y obligaciones en materia de prevención, evitación y reposición del medio afectado.

Sin embargo, existen una serie de actividades industriales que, por su alto índice de riesgo, son tratadas con mayor exigencia. Dichas actividades, que están recogidas en el Anexo III de la Ley 26/2007 de Responsabilidad Medioambiental, tienen la obligatoriedad de constituir una garantía financiera que les permita hacer frente a la responsabilidad medioambiental inherente a la actividad que pretendan desarrollar.

Para el resto de operadores, la constitución de la garantía financiera tendrá carácter voluntario, pero, como ya hemos dicho anteriormente, esto no les exime de hacer frente a sus responsabilidades. De ahí que todos nos encontremos expuestos a dicha ley.

Las actividades del anexo III se han clasificado en tres niveles de prioridad, en función de los plazos concedidos para presentar las garantías financieras obligatorias.

El 31 de octubre de 2018 finalizó el plazo para que las actividades clasificadas en el anexo III con nivel de prioridad 1 presentaran la garantía financiera obligatoria, mientras que las clasificadas con nivel de prioridad 2, deberán hacerlo antes del 31 de octubre del 2019. Por último, las actividades clasificadas con nivel de prioridad 3 deberán disponer de una garantía financiera en el plazo de dos años a contar desde su publicación, es decir, aproximadamente en 2021.

Seguro de Responsabilidad medioambiental como garantía financiera

Los tipos de Garantías Financieras que deben suscribir las empresas pueden constituirse a través de un Fondo de Reserva Técnica, un Aval Financiero o la contratación de un Seguro de Responsabilidad Medioambiental. No obstante, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Existe obligatoriedad de suscripción en función de la evaluación del daño
  • La cuantía de la garantía obligatoria no limita la responsabilidad, que sigue siendo ilimitada
  • La no obligatoriedad de constituir la garantía no exime de responsabilidad a las empresas que causen daño medioambiental

Gracias al seguro de Responsabilidad Medioambiental se obtiene una cobertura especializada para responder al riesgo medioambiental, incluyendo los costes de reparación, prevención y defensa, así como las pérdidas de beneficio por interrupción del negocio tras un incidente medioambiental.

Para poder calcular la cuantía de la garantía financiera obligatoria, será necesario analizar los riesgos medioambientales del operador, siguiendo el esquema de la norma UNE 150.008 u otras normas equivalentes.

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