Gestión de siniestros

Gestión de Siniestros, cuando el seguro cobra todo su sentido

Abril 2016, Gestión de Siniestros

Justo en el momento en el que la empresa sufre las consecuencias de un siniestro es cuando realmente constata la importancia de haber contratado un seguro adecuado a sus necesidades. Lamentablemente, tras la ocurrencia de un siniestro, algunos asegurados se llevan desagradables sorpresas al comprobar que las coberturas o límites contratados en sus pólizas no cubren los daños que han sufrido y se sienten desamparados, estafados y arruinados.

De ahí que la gestión de siniestros empiece incluso antes de contratar el seguro. Primero es necesario realizar un análisis exhaustivo de los riesgos de la empresa, y posteriormente identificar las mejores soluciones ofrecidas en el mercado, de cara a minimizar el impacto de dichos riesgos. En ese sentido, una vez detectados los riesgos, es clave determinar qué coberturas necesita la empresa y cuál es la mejor compañía de seguros del mercado que esté en disposición de ofrecer una póliza adaptada a las necesidades de la empresa asegurada. Una vez que se formalice el contrato, se deberán adaptar continuamente las pólizas a las modificaciones del riesgo. Solo así, en el momento del siniestro comprobaremos que la póliza suscrita realmente funciona, las consecuencias de dicho siniestro se verán minimizadas y evitaremos que afecten gravemente al desarrollo de la actividad habitual.

Está claro que una empresa es más competitiva cuando la gerencia del riesgo forma parte de su filosofía. Será más rentable en costes y más rápida en la recuperación de sus activos.

El coste de un siniestro no solo equivale a la reparación de los daños sufridos, sino que puede comportar unos daños de incalculable valor derivados de la interrupción del negocio, el desprestigio de la empresa, o la desmotivación de los empleados, entre otros; hechos que, casi sin esfuerzo, pueden aprovechar los competidores para captar la clientela, los empleados, y ocupar la posición en el mercado de la empresa siniestrada. Para hacernos una idea, el grupo Allianz ha calculado que el coste medio que supone la interrupción de un negocio como consecuencia de un gran siniestro supera los 2 millones de euros. Una mala gestión de siniestros puede llevar a la ruina de la Sociedad. Por eso, es factor clave la resolución de los incidentes, permitiendo la reanudación rápida de la actividad y la compensación adecuada de los daños.

Papel del bróker de seguros

En este sentido, es clave la figura de un bróker de seguros profesional. Acompaña a la empresa en todo momento, desde que se contrata la póliza (identifica los riesgos, propone las coberturas adecuadas y transfiere los riesgos seleccionando la mejor compañía), hasta el momento en el que ocurre el siniestro. Su papel de asesoramiento en la interpretación de la póliza y negociación con la aseguradora es crucial para el buen desenlace de la gestión de siniestros. De todos es sabida la gran cantidad de problemas que se originan por las divergencias entre la aplicación y la interpretación de una póliza, y se agravan por falta de información, asesoramiento y comunicación con la aseguradora, dejando al asegurado desamparado. Solo un corredor de seguros podrá actuar en defensa de los intereses del asegurado, asesorando acerca de todos los pasos a seguir, medidas a tomar y puntos a tener en cuenta.